martes, 22 de mayo de 2012

Sí, también Angola


 
Por: Juan Carlos Mortati

    Si desde nuestra ubicación geográfica levantamos la vista un poco hacia el este, y miramos el mundo, cruzando el Atlántico, ahí está Angola, en el sudoeste de África, tocando sus fronteras con Zaire, Congo, Namibia, Mozambique. Casi donde comienza a formarse el llamado “cuerno del África”, donde los barcos de las potencias europeas de hace unos siglos doblaban para dirigirse en busca de las especies  y las riquezas  de Asia. Otra veces, simplemente, hacían puerto en las costas orientales africanas, ingresaban al territorio y se apropiaban de poblaciones enteras, mujeres, hombres, niños, de “negros africanos”, para, en nombre del progreso y la civilización traerlos, como animales “sin alma”, y distribuirlos en toda América, como esclavos, como fuerza bruta para los laboreos de sus vastas explotaciones comerciales.

     “Dejarían sus historias y sus vidas en los socavones del Potosí, en la cañaverales y cafetales de Cuba y Haití o en los algodonales de Nueva Orleans…”, dirá Eduardo Galeano en “Las venas abiertas de América latina” .Hoy el mundo “desarrolladísimo” se avergüenza y se escandaliza de estos pueblos africanos. De  su pobreza, de su atraso, de sus luchas, del estilo de sus gobiernos, y de la gran novedad, descubierta por  las Consultoras y Calificadoras éticas, de su corrupción.

EL EJE SUR-SUR

 En dirección a  Angola, concientes de que el mundo somos todos, fueron empresarios, comerciantes, profesionales y una delegación del Gobierno Argentino junto a la Presidenta CFK.  Una visita internacional que está dejando muchos temas interesantes para repasar.
  Colonizada en distintos períodos por holandeses y portugueses, los territorios de Angola tuvieron una cronología turbulenta, violenta y en un muchos casos perversa. La colonización sólo se movía por intereses y ambiciones. Las situaciones actuales de muchos países de esa región son productos de aquellos complejos y retorcidos orígenes en que el progreso de la vieja Europa avanzó, sin códigos y sin humanidad, sobre sus pueblos.

  Vayamos a algunos aspectos útiles de esta embajada argentina por esas tierras del río Congo-Bomá, Angola, que significa algo así como “pueblo o tribu de cazadores”, o “Jefe de cazadores”, imagen que sintetiza magistralmente la esencia de la vida de sus comunidades.
Durante el recorrido y los distintos encuentros, Cristina Fernández fue deslizando reflexiones que iban configurando las ideas substanciales de los objetivos del viaje, como “ la necesidad de fortificar el eje Sur-Sur entre un país emergente y otro en reconstrucción” o bien buscar la integración de “economías complementarias entre energía y alimentos “.
El rescate de lazos culturales entre los dos continentes separados y unidos por el Océano Atlántico fue el eje de los tres mensajes que en pocas horas dio Cristina Kirchner ante funcionarios y legisladores angoleños y del cuarto ante los empresarios.
A su turno José Dos Santos, presidente angoleño expresó, “Situados en las márgenes opuestas del Atlántico, nuestros países deben aprovechar este océano para profundizar el comercio y la relación recíproca”, y señaló que “Argentina es un socio de cooperación internacional que interesa a nuestro país. La experiencia acumulada los coloca en posición para realizar inversiones directas o en asociación con empresas angoleñas para el desarrollo. Esa mayor experiencia argentina puede contribuir a la formación de cuadros angoleños que permitan elevar las condiciones técnicas locales”.
 En la declaraciones de la Presidenta Argentina volvió surgir un concepto que  se había planteado en las últimas reuniones de la UNASUR e inclusive había estado presente en el temario de algunos de los enclaves de la G-20, en el encuentro del pasado año en Francia: como fortalecer el eje sur-sur. Concretamente , hacer hincapié en concretar acuerdo entre los países en desarrollo, todavía indemnes de la feroz crisis desatada en  la mayoría de los países europeos.

OTROS ARGUMENTOS CLAVE

“Estamos en un momento especial del mundo: los antiguos colonizadores, hoy países desarrollados, se han derrumbado
estrepitosamente, han provocado un crac financiero que se derrama sobre nosotros. El dinero dentro del banco no se reproduce, tiene que salir para invertir en desarrollo, en agricultura, ganadería, en dar trabajo. Este desafío es el que estamos viviendo”, precisó la Presidenta y se esperanzó en la oportunidad de discutir en el G-20 el imprescindible recambio de las prioridades políticas y económicas en función del nuevo mundo que se está prefigurando. “Angoleños y argentinos, a las cosas”, dijo parafraseando a José Ortega y Gasset, luego de corregirse atribuyéndole la cita a José Ingenieros, y dando fin al primer discurso.
 De este último párrafo rescataremos una frase que contiene el anhelo substancial no sólo de este viaje, sino que constituye un planteo esencial de los países emergentes, “un imprescindible recambio de las prioridades políticas y económicas en función del nuevo mundo que se está prefigurando”.

Los propósitos del Fondo Monetario Internacional, refrendados  en aquella conferencia de 1947 de Bretton Woods, New Hampshire, EE. UU, en los primeros años de la post guerra, “buscando el equilibrio de las fluctuaciones de los precios internacionales”, se fueron diluyendo tras la avaricia de los organismos financieros y la presión de la deuda externa sobre los países miembros, que concluyó transformarse en sus propios cadalsos.
 Dentro e esta estrategia de promover los acuerdos comerciales con los países del hemisferio sur, es bueno repasar las cifras ofrecidas por la Cancillería. En la composición de las ganancias argentinas producidas por  balanza comercial como resultado del comercio exterior del pasado año, el 40 % se logró en la comercialización con los países africanos, tanto de la zona arábica norte como los ubicados por debajo del Sahara. Ya que Brasil es un país considerado dentro de las potencias emergentes importantes (BRICS: Brasil, Rusia India, China, Sudáfrica), estamos imitándolo, ya que ha que últimamente, nuestro vecino del Mercosur, a duplicado sus exportaciones a África.

Otro renglón importante de los acuerdos de este viaje al país africano lo constituye el referido a la  transferencia tecnológica. Varios científicos e ingenieros argentinos cumplirán una extensa misión en territorio angoleños.
  El mundo está teniendo variantes importantes para tener en cuenta, como lo dice el Nobel de Economía 2009 Paul Krugman, y en ese sentido, últimamente, las economías emergentes les han dado una lección a las catedrales financieras, “comprendiendo que la regulación de la economía es más efectiva al orientarla hacia las inversiones productivas”, (IECO, Clarín, domingo 20/5/2012).

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