Previo a la siembra conviene tener en
cuenta algunos aspectos para obtener mejores resultados. Desde el INTA
Balcarce explican cuáles son y qué se debe hacer.
El productor de trigo necesita tener cada día más
información para que las decisiones que tome sean las más acertadas. Como
se sabe, ninguna campaña es igual a la otra, hay muchos factores que la
afectan de distintas maneras, por eso es imprescindible analizar el
contexto general antes de sembrar.
Desde el INTA Balcarce,
el Dr. Pablo Abbate, Jefe del Grupo Trigo, sostiene que una buena parte
del trigo de esta próxima campaña agrícola se va a ubicar en el mercado
interno y esto va a repercutir en la elección de los cultivares que el
productor decida utilizar.
“Nosotros recomendamos que en esta situación se
elijan cultivares que estén dentro de los Grupos de Calidad 1 y 2, porque
van a permitir obtener la calidad que el mercado interno prefiere”
manifiesta Abbate. El INASE (Instituto Nacional de Semillas) es quien
establece el Grupo de Calidad de cada cultivar comercial,
actualizando la lista
todos los años.
Otro aspecto que el especialista destaca es la elección
del ciclo. “Es importante elegir el ciclo adecuado para cada fecha de
siembra; no respetar el ciclo tiene una merma de rendimiento, con promedio
nacional del 4% cada 10 días de retraso en la fecha de siembra”,
agrega Abbate y apunta que si un productor tiene una superficie grande
para sembrar es especialmente importante diversificar los ciclos,
comenzando la siembra con los ciclos más largos y luego ir hacia ciclos
más cortos, para no caer en mermas de rendimiento innecesarias.
“En esta campaña el productor debe prestarle especial
atención a la calidad de la semilla porque en la campaña pasada hubo mucha
fusariosis de espiga”, sostiene Abbate. Entonces aconseja hacer los
análisis de semilla adecuados, los cuales no son caros y muchos
laboratorios los realizan. Con estos análisis lo que se obtiene como dato
más importante es el poder germinativo, el cual debe ser preferentemente
mayor al 90%.
La semilla debería estar curada, en especial si el poder
germinativo es bajo. Además, la cantidad de semilla a sembrar se debe
corregir por el poder germinativo, por ejemplo, si se desean obtener 280
plantas/m2 y el poder germinativo es de 85%, se deberán sembrar 329
plantas/m2 = 280 / 0,85.
A la hora de pensar en la elección del lote, el
especialista del INTA Balcarce aconseja que el productor elija el cultivar
adecuado al lote que va a sembrar, por ejemplo no intentar hacer
cultivares de muy alto potencial de rendimiento en lotes que tienen
problemas de profundidad o muchos años de agricultura donde la cantidad de
nutrientes es baja y puede limitar no solo el rendimiento sino también la
calidad.
Por último, Abbate agrega que los productores de la zona
sur, este año en particular, deben estar muy pendiente de lo que sucede en
el norte, porque si allá se siembra poco, acá habrá mayor demanda. “En
el norte hubo una muy buena compra de semillas, porque no confían en la
semilla propia, pero eso no significa que la intención de siembra sea
alta, habrá que estar atento a como se desarrolla la siembra”.
El técnico manifiesta que en el sur la siembra arranca en
junio y se cuenta con cultivares que permiten continuar sembrando hasta
fines de agosto sin sacrificar rendimiento. Este año aún falta un buen
período de frío para matar malezas y “romper el puente verde” entre
campañas que puede favorecer la continuidad de insectos y enfermedades
como la virosis del mosaico estriado.

No hay comentarios:
Publicar un comentario